Después de fotografiar
Compara intención, medición y resultado.
¿Qué escena engañó más al exposímetro?
¿Qué tono querías conservar?
¿Qué información perdiste al aclarar u oscurecer?
¿Repetirías la misma decisión?
No respondas «porque estaba subexpuesta» o «sobreexpuesta» sin explicar respecto a qué intención o información.